Piensa en el recorrido de cada servicio

En una mesa, coloca el QR donde alguien sentado pueda verlo y enfocarlo sin mover platos ni invadir el espacio de otra persona. En un mostrador, sitúalo donde se decide el pedido, no únicamente al lado de la caja. En la entrada puede ayudar a consultar la oferta antes de sentarse, pero no reemplaza el acceso cómodo durante la comida.

Elige un soporte estable y fácil de limpiar. Una etiqueta pequeña pegada en una superficie curva puede deformar la imagen; un portamenú con reflejos fuertes puede impedir el escaneo. Si el local cambia la distribución de mesas, vuelve a comprobar que cada código queda al alcance de la mesa correcta.

  • Haz la prueba desde la silla del cliente, con la iluminación real del local.
  • No coloques el código donde suele quedar tapado por vajilla o promociones.
  • Deja una indicación breve junto al QR: «Consulta el menú» es suficiente.

Revisa impresión, contraste y destino

Antes de pedir muchas copias, imprime una muestra al tamaño previsto. Comprueba que el patrón tenga contraste claro con el fondo y un margen libre alrededor. Escanéalo con más de un teléfono y desde distancias normales. Una captura de pantalla ampliada puede perder nitidez; usa el archivo original que genera tu sistema.

Verifica también lo que ocurre después del escaneo: el enlace debe abrir el menú público correcto, la página debe cargar en la red del local y las categorías deben poder recorrerse sin ayuda. Si utilizas códigos asociados a mesa, comprueba que cada soporte identifique la mesa que dice identificar.

  • Escanea un ejemplar impreso, no solo la versión en pantalla.
  • Prueba con WiFi del local y con datos móviles.
  • Conserva una forma de compartir el enlace si la cámara no puede leer el código.

Incluye el QR en la apertura diaria

Un código puede dañarse, despegarse o apuntar a una carta que cambió de dirección. Añade una revisión rápida de al menos un QR por zona al preparar el servicio. Si modificaste la configuración del menú o de mesas, recorre los soportes afectados antes de recibir clientes.

Un QR facilita llegar a la carta; la experiencia depende de que el menú sea legible y esté actualizado una vez abierto. Revisa ambos lados del recorrido como una sola tarea.