Prepara una escena que puedas repetir

Escoge una superficie limpia y una fuente de luz estable. Acerca el plato a una ventana o a una iluminación uniforme y evita mezclar luces de colores diferentes. Apaga el flash si produce reflejos duros en vasos, cubiertos o salsas. Toma una foto de prueba y comprueba en el teléfono si se distingue la textura principal.

Decide un encuadre para la mayoría de la carta: desde arriba funciona para ciertos platos planos; un ángulo menor permite ver altura y capas. No necesitas forzar todas las preparaciones al mismo ángulo, pero sí conservar una distancia y un fondo que den sensación de conjunto. Antes de disparar, retira servilletas arrugadas y objetos que no forman parte del pedido.

  • Fotografía el platillo servido con la porción que recibe el cliente.
  • Deja espacio alrededor para que la interfaz pueda recortar la imagen sin cortar el alimento.
  • Comprueba nitidez y color en la pantalla donde se verá el menú.

Edita para aclarar, no para prometer otra cosa

Ajustar exposición, encuadre o balance de blancos puede acercar la imagen a lo que ve alguien en la mesa. Cambiar el tamaño aparente de la porción o añadir ingredientes que no se sirven crea una expectativa incorrecta. También evita usar fotografías de internet si no tienes derechos y si no representan tu producto.

Haz una pequeña selección antes de subir: una imagen nítida por plato suele servir mejor que varias casi iguales. Si aún no tienes una foto fiel, una descripción clara es preferible a una imagen de relleno. Revisa las imágenes cuando cambie la receta o el emplatado.

  • Guarda una copia original para comparar futuras ediciones.
  • Nombra el archivo por el plato para que el equipo identifique qué reemplazar.
  • Pide a cocina que confirme que la imagen corresponde a la presentación vigente.

Revisa la carta completa, no foto por foto

Abre el menú público y recorre varias categorías. Una foto puede ser buena por sí sola y verse extraña junto a otras si cambia bruscamente la luz o el fondo. Ajusta primero las imágenes que dominan la pantalla inicial y después completa las faltantes. La meta es que el comensal compare platos sin distraerse por cambios de estilo.

Si muestras fotografías en un menú de ejemplo o en MiMenu, prueba la carga con conexión móvil antes de publicar una serie muy pesada. El valor de una imagen desaparece si retrasa la consulta de la carta.