Empieza por una tarea, no por el color

Abre el menú en un celular y trata de encontrar una categoría, comparar dos platos y volver al principio. Fíjate en cuántas veces necesitas desplazarte, si entiendes dónde estás y si los botones se pueden tocar sin precisión excesiva. Repite con otra persona que no haya visto el editor del menú.

Mira primero la jerarquía: nombre del restaurante, categorías, nombre del plato, descripción y precio deben diferenciarse. Si todo usa el mismo peso visual, el comensal tiene que leer cada línea para orientarse. Si todo está destacado, tampoco hay un punto de entrada claro.

  • Comprueba que los títulos no se corten en palabras difíciles de interpretar.
  • Abre una ficha con descripción larga y otra sin imagen.
  • Prueba una mano, brillo bajo y una conexión móvil ordinaria.

Contraste y espacio también son contenido

Lee el texto sobre cada color real del diseño. Una etiqueta tenue puede verse elegante en una maqueta y desaparecer bajo la luz de una terraza. Si necesitas acercar el teléfono para leer una descripción o el precio, mejora tamaño y contraste antes de añadir más efectos visuales.

Deja separación clara entre productos para que el precio de uno no parezca pertenecer al siguiente. Observa qué ocurre al aumentar el tamaño de texto del sistema y al girar el teléfono. La información importante debe poder acomodarse sin superposiciones ni desplazamiento horizontal innecesario.

  • No dependas solo del color para indicar disponibilidad o etiquetas.
  • Evita texto largo sobre fotografías con zonas claras y oscuras variables.
  • Revisa contraste y navegación con teclado cuando sea posible.

Termina con el recorrido completo

Escanea el QR físico, espera la carga y recorre la carta hasta una decisión concreta. La calidad visual incluye el tiempo de espera, los estados de error y la facilidad para volver de una categoría. Una prueba aislada de pantalla no revela estos problemas.

Si una persona se pierde, anota el punto exacto y cambia una cosa: nombre de la categoría, longitud de una descripción, orden o contraste. Vuelve a probar antes de rediseñar toda la carta.