Haz visible la diferencia entre tamaños
Empieza por decidir cómo se mostrarán las pizzas pequeñas, medianas y grandes. Si ofreces variantes de precio en un producto, comprueba en la carta pública que cada tamaño tenga nombre y monto comprensibles. Si el servicio requiere preparaciones realmente distintas, puede ser más claro publicarlas como productos separados. La prioridad es que el comensal sepa qué recibirá por el precio que ve.
Imagina una «Pizza de la casa» con dos tamaños y un extra de queso. Escribe la medida o número de porciones que tu cocina realmente usa, y explica si el extra tiene costo y cómo se solicita. No pongas «desde $…» si la carta no ayuda a identificar qué opción corresponde a ese importe. En la muestra Forno Barrio puedes explorar una presentación de pizzería; es un menú de ejemplo, no un cliente.
- Nombra cada tamaño con el criterio que el local usa de verdad.
- Muestra precios finales de las opciones publicadas.
- Comprueba la vista móvil antes de imprimir el QR.
Agrupa sin esconder acompañamientos
Una estructura posible separa pizzas clásicas, especiales, bebidas y acompañamientos. No hace falta una categoría para cada ingrediente: demasiados pasos complican la elección. Si una pizza cambia según el turno o la disponibilidad de un ingrediente, actualiza su descripción o márcala como no disponible antes de ofrecerla de nuevo.
Las fotos ayudan cuando representan la preparación servida. Una foto de una pizza extra grande para vender una individual puede crear una expectativa errónea. Procura que nombre, imagen y texto correspondan a la misma opción. Si la salsa o la masa tiene una característica importante, descríbela con palabras que el personal pueda confirmar.
- Revisa que la fotografía coincida con tamaño y presentación.
- Mantén bebidas y extras fáciles de encontrar.
- Retira temporalmente las opciones que cocina no puede preparar.
Prueba el pedido con una pregunta real
Pide a una persona que no conoce la carta que encuentre una pizza vegetariana mediana y diga cuánto costaría con una bebida. Escucha dónde duda: tamaño, ingredientes, nombre de categoría o visibilidad del precio. Ajusta sólo lo necesario y repite la prueba en un teléfono pequeño.
Un menú digital permite editar y compartir la carta sin cambiar su enlace público. Los pedidos y el carrito son funciones configurables según el plan y los complementos, así que no asumas que la publicación de la carta activa pedidos automáticamente. Primero verifica que elegir una pizza sea sencillo; luego configura el flujo de atención que corresponda al local.
- Da al probador una tarea concreta y observa sin guiarlo.
- Corrige ambigüedades de tamaño o precio.
- Valida el QR y el flujo de pedido sólo si están habilitados.
