Agrupa según la decisión del comensal
Empieza con una lista de todos los productos disponibles y pregúntate cómo los pediría una persona que no conoce tu cocina. Esa respuesta suele ser más útil que la organización interna de compras o producción. Si alguien busca algo para compartir, debería reconocer esa opción sin adivinar si está en entradas, especiales o promociones.
Para una carta de doce platos, un primer borrador podría tener Entradas, Platos principales, Para compartir y Bebidas. No es una plantilla universal: si solo hay dos entradas, tal vez convenga integrarlas en otra sección. Si una categoría contiene muchos productos distintos, divídela por una diferencia que sí importe al elegir, como el momento de consumo o el tipo de preparación.
- Usa nombres que el cliente emplearía al pedir, no códigos de cocina.
- Evita que el mismo producto aparezca en varias categorías salvo que haya una razón clara.
- Mantén las categorías vacías fuera de la vista mientras no tengan oferta.
Prueba la ruta de búsqueda en un teléfono
Dale el menú a alguien que no haya participado en su edición. Pídele encontrar una bebida sin alcohol, un plato para compartir y un postre. Observa dónde duda, sin darle pistas. Si una persona busca el postre en tres sitios, el problema probablemente sea el nombre o el lugar de la categoría, no la falta de un tutorial.
Comprueba también el orden. En un servicio de comida, la primera pantalla puede priorizar lo que más ayuda a empezar el pedido; en una cafetería, quizá bebidas y desayunos tengan más sentido. Revisa el orden cuando cambie la oferta, pero evita reorganizar todo cada día: la consistencia ayuda a quien vuelve a consultar la carta.
- ¿Se entiende la primera pantalla sin desplazarse mucho?
- ¿Cada nombre promete el contenido que realmente abre?
- ¿El orden acompaña la forma habitual de pedir en tu local?
Ajusta con una sola hipótesis a la vez
Si una sección recibe poca atención, no concluyas de inmediato que sus platillos no interesan. Puede estar demasiado abajo, tener un nombre ambiguo o contener productos agotados. Cambia primero un elemento, vuelve a probar con personas reales y anota lo que observaste. Así sabrás qué ajuste ayudó.
MiMenu permite organizar la carta en categorías y productos y explorar el resultado desde un menú de ejemplo. Usa esa vista pública para revisar la experiencia completa, no solo el formulario donde editas.
